Posturas mágicas: Marichasana D

Marichasana D es una de las posturas más difíciles de la serie de Ashtanga Yoga. Es la cuarta postura de una serie de 4, A-B-C y D dedicadas al sabio Marichi, hijo de Bhrama, que podía crear vida con el poder de su mente. Constituye un auténtico desafío físico y mental a tu capacidad de rotar externa e internamente las articulaciones de las caderas, abrir los hombros, hacer una torsión de columna profunda y sostener la parte inferior de la espalda. Ahí es nada.

También forma parte del grupo de posturas sentadas de la primera serie de Ashtanga y llegar a ella supone el dominio de la primera mitad de la serie. Este tipo de posturas en el suelo proporcionan un profundo equilibrio, ayudando a desintoxicar y depurar el sistema digestivo y favoreciendo un estado de autoreflexión consciente. Concentran la energía , perfeccionan el cuerpo y sólo es posible dominarlas desde el respeto, la constancia y la paciencia.

La práctica pone en evidencia tus límites y tus carencias una y otra vez. Te invita a mirarte de frente, sin tapujos y aceptarte tal cuál eres. No sólo eso, te conduce a hacerte merecedor de tu respeto más profundo. Practicar las posturas más difíciles te enseñan a superar tus propios obstáculos una y otra vez : la pereza, la falta de autoestima y confianza, la frustración que supone no llegar… hasta que un día se produce el milagro y ahí estás.

La guía del maestro se hace indispensable en este camino. Él te llevará de la mano y te sostendrá una y otra vez, abriéndote puertas donde no ves salida y arrojando luz en los momentos más oscuros. Todo ello para ayudarte a encontrar lo que siempre ha estado ahí: el lugar en el que se encuentra todo lo bueno justo dentro de ti.

Personalmente me ha costado muuucho tiempo llegar a la postura final sobre la pierna derecha. Tiempo en el que no he parado de aprender una infinidad de cosas sobre mi, algunas buenas y otras no tanto….pero todo es información que espera paciente a ser desvelada. Porque en un nivel básico, el objetivo del yoga es volver a conectarte con la comprensión más profunda de tu mente ,cuerpo y alma;  lo que sin duda te llevará hacia al objetivo último: ser libre y plenamente consciente de que la felicidad es tu estado natural y reside sólo y exclusivamente en ti.

Practice and all is coming.

(Por cierto os dejo una de los mejores tutoriales sobre esta postura que hay en youtube. De Paul Dallaghan. En inglés)