GUÍA PARA INICIAR Y MANTENER TU PRÁCTICA DE YOGA

YOGA

Te cambia la vida

Te proporciona Paz Mental

Incrementa la líbido y mejora tu vida sexual

Está de moda

Lo practica mi modelo, actriz, celebrity favorito/a

Es sexy

Incrementa tu flexibilidad y fuerza muscular

Reduce el riesgo de lesiones

Estás enamorado/a de tu profesor/a

Reduce el estrés

Mejora la higiene postural

Activa el metabolismo y mejora la digestión

Te hace Feliz

Las razones que en un primer momento te acercan a la práctica del yoga  se multiplican por mil y todas son perfectamente válidas. Quizás te pueda dar la impresión que todo lo que no esté motivado por una razón más o menos elevada se considera políticamente incorrecto. Si en tu primera clase de yoga el profesor te pregunta qué le pides al yoga (yo lo hago mucho) y le respondes que el tipazo de Ariadna Artiles y la luz de Elsa Pataki puede que pienses que el profesor (te aseguro que yo no jajaja) te mire raro.

Pues no. Todas las razones son perfectamente válidas y son tu motivación. Enhorabuena por encontrarla, no es fácil, y tenerla presente te ayudará a acercarte a la esterilla una y otra vez.

Finalmente la magia del yoga se manifestará por sí misma, pero si el motivo que te acercó en primer lugar a la práctica va perdiendo fuerza, quizás te ayude a tener en cuenta algunas pautas para continuar.

  • Busca otra motivación, cualquiera de la lista de arriba y empieza de nuevo. Puedes empezar de nuevo y cambiar de motivo las veces que sea necesario. Quizás hayas practicado 2 meses, haya desaparecido el interés y pienses que no hay razón para retomar,  empieza de nuevo todas las veces que haga falta.
  • Curva de aprendizaje: cuando inicias una actividad nueva hay una curva de aprendizaje que hay recorrer sí o sí, ya sea aprender a tocar el piano o un idioma nuevo. Lo que te mantiene en esa curva de aprendizaje es cierto nivel de compromiso que hay que estar dispuesto a mantener hasta que la curva ascendente de paso a una pendiente menos pronunciada y de ahí a la planicie más gozosa. Entonces empezarás a hacer uso del conocimiento adquirido y a disfrutarlo de verdad (aunque no dudes de tu capacidad para disfrutarlo desde el principio)
  • Pásatelo bien: Hay mucho estilos de yoga y en cualquier búsqueda en google te puedes hacer una idea de qué van. Prueba, todas las veces que sea necesario de acuerdo con la motivación que te haya acercado a la práctica y conecta con la que te haga sentir bien: por el estilo, por el encanto del profesor, por la magia del centro, por lo que sea.
  • Simplifica: No has quedado con nadie, no tienes que demostrar nada, el punto en el que estás es el perfecto para inciarte. Olvídate de la flexibilidad, de la fuerza, de lo disperso de tu mente, de tu incapacidad para concentrarte. Lo único que no puede con la práctica es la pereza.
  • Es tu regalo, es algo BUENO para ti, es algo que te hará sentir bien por fuera y por dentro (el orden da igual) y efectivamente, te terminará cambiando la vida para que sólo la viviras desde lo mejor. Tenlo muy presente.