DECISIÓN VS DISTRACCIÓN

Desde el punto de vista del yoga una mente en calma es sinónimo de una vida plena y feliz. Más que nada porque la alternativa no parece muy atractiva. Una mente que hace lo que quiere no solo no es libre, sino que va creando el caos que corresponde a que los pensamientos que no son útiles se cuelen en cualquier momento, cuando menos falta hacen y sin que decidamos hacerlo. 

Poner una mente en continuo movimiento a favor implica desarrollar la capacidad de detenerla a ratitos, colocarla en un objeto durante un tiempo e ir alargando esos periodos de tiempo de manera gradual, es decir, crear concentración. Solo desde ahí podemos usar la mente para algo positivo. 

Pero ¿cómo lo hacemos? ¿cómo tomamos el control de la mente? 

A través de tapas, una actividad que emprendemos desde la cual podemos empezar a hacer cambios positivos para nosotros mismos. Según Patanjali esencialmente es tomar el control de tu mente, pero no empezamos por ahí, empezamos por tomar control del cuerpo porque es más sencillo acceder a lo físico que a lo mental. Y desde ahí lo extrapolamos al resto de areas.

Ese esfuerzo, es decir, todos los pasos que tomamos para alcanzar ese entendimiento, es el denominado camino del esfuerzo.

Patanjali nos recuerda que pongamos atención ya que en este camino  hay ciertos elementos que trabajan en nuestra contra y son tan potentes, que están en todas las personas y gobiernan nuestras vidas: 

5 obstáculos: ignorancia (de no saber quién soy), ego, atracción, aversión, miedo a morir que producen……

9 distracciones: enfermedad, apatía, duda, descuido, pereza, deseo, confusión o conocimiento erróneo, desilusión (pérdida de lo ganado) y pérdida de confianza; que se manifiestan en…….

4 síntomas: respiración agitada, temblor, depresión, agresión interna hacia nosotros mismos

Y también señala que si trabajamos en el darnos cuenta de que no somos las perturbaciones de la superficie poco a poco podremos superar los obstáculos y las distracciones y empezar así a  vislumbrar lo que hay detrás  dejando de confundir las perturbaciones con lo que es: el verdadero Ser, el que ve Svarupa= observador , nuestra naturaleza real.

Las prácticas nos ayudan a posicionar la mente de forma adecuada ante lo que se va presentando y de forma gradual ir cambiando la percepción de lo que se nos presenta. El testigo o el observador solo mira la realidad cambiante, en ese espacio y en esa distancia entre el observador y lo que sucede nace el discernimiento: de estar perdido en el cambio a ser consciente del cambio: si somos conscientes de ello no nos vemos perdidos en ello. 

Las DISTRACCIONES producto de los obstáculos son constantes pero la DECISIÓN de trabajar con ellas depende de nosotros.

La decisión de trabajar, es decir, de practicar, entendiendo práctica tal y como la define Patanjali:

Práctica = esfuerzo. ¿Esforzarme en qué? : en mantener la mente estable (= en calma)

1.13: tatra sthitau yatno´bhyasah

De éstos, la práctica es el esfuerzo mantenido para llegar a obtener estabilidad y calma

tatra: de estos dos (mencionados en el sutra anterior 1.12 abhyāsa-vairāgyabhyam tan nirodhaḥ “Se requieren tanto la práctica como la no reacción para detener los patrones de la consciencia” por eso dice “de estos”)

sthiti: firme, tranquilo, permanente (duradero, perdurable)

yatna: esfuerzo

abhyasa: práctica

sthitau comparte la misma raíz  (origen) que la palabra en ingles «steady»

abhyasa es la práctica (de las 8 ramas, las cuales están enfocadas en lograr el estado de yoga)

La segunda parte del 1.12 entonces supone aplicar otro esfuerzo: la no reacción, el famoso desapego. Hartranft escribe que, “Vairāgyam es la tolerancia de permitir que un fenómeno se produzca sin reaccionar como respuesta. Dicho de otra manera, uno puede habilitar el desenlace libre de toda faceta de la consciencia –un pensamiento, un sentimiento o una sensación — sin modificar su movimiento en absoluto”. 

Hartranft también dice, “āsana es una ventana que se abre hacia nuestro condicionamiento personal más arraigado y el sufrimiento que nos genera”.

“Desde el cuerpo, este proceso se vincula con la habilidad no solo de sentir una emoción sino de sostenerla y dejar que nos mueva. Al cultivar nuestra curiosidad, en lugar de aplastarla, accedemos a su capacidad de informar y cambiarnos… Deberíamos practicar cómo permitir que nuestros cuerpos se vuelvan contenedores de sensaciones …. Resulta que podemos sentir nuestras emociones y sensaciones en todo su potencial y no solamente no nos mata esta intensidad, sino que nos hace sentir más vivos”.

Es muy muy difícil ganarle la batalla a la mente y extremadamente fácil perder todo es trocito de camino que llevamos andado. Sorprendente y abrumadoramente fácil. Por eso todo este trabajo, esta práctica, requiere de tiempo, mucho tiempo, mantenido sin interrupción nos dicen los textos para que se resuelva con éxito.

Si somos conscientes de que las distracciones son continuas pero que la decisión de estar ahí es nuestra, la transformación es posible. 

“Observar lo que sientes en lugar de sentirte arrastrado por ello es un intenso ejercicio espiritual que transmuta los dolores del pasado. Una vez aprendido el principio básico de mantenerse presente como observador de lo que ocurre dentro de ti tienes a tu disposición la más potente herramienta de transformación”

Eckhart Tolle