¿Qué está pasando?

Dentro de ti Ahora

Emoción: surge en el punto en el que mente y cuerpo se encuentran. Es el reflejo de la mente en el cuerpo. A veces sólo es posible ser consciente de las pautas de pensamiento observando las emociones.

Si  realmente quieres conocer tu mente en el cuerpo siempre tendrás un reflejo fiel, por lo tanto observa la emoción o mejor siéntela en tu cuerpo.

Adquiere el hábito de preguntarte, ¿qué está pasando dentro de ti?

Cada dolor emocional que experimentas deja detrás de sí un residuo de sufrimiento que vive en ti. Se mezcla con el dolor pasado que ya estaba alojándose en tu cuerpo y en tu mente. El dolor acumulado usa un campo de energía negativa que ocupa cuerpo y mente. Cualquier cosa puede activarlo, pero resuena de forma especial con los dolores del pasado. Un pensamiento, un comentario inocente pueden activarlo.

El cuerpo dolor es la sombra oscura proyectada por el ego y su supervivencia depende de que lo sigas alimentando. Está compuesto de energía de vida atrapada que se ha separado de su cuerpo energético total y se ha hecho temporalmente autónoma mediante el proceso artificial  de identificación con la mente. Si no lo afrontas, si no llevas la luz de la conciencia a tu dolor, te verás obligado a revivirlo una y otra vez. En el momento en que lo observas, en cuanto sientes su campo energético dentro de ti y llevas tu atención hacia él, la identificación se rompe. Cuando empiezas a observar el cuerpo dolor sigue operando durante un tiempo, pero si te mantienes presente y consciente, se disolverá. Corta el vínculo ente el cuerpo dolor y tu proceso de pensamiento y pon en marcha el proceso de transmutación. 

A partir de entonces tu responsabilidad es la de no crear más dolor. 

Los desafíos del presente sacarán a la luz lo que necesites saber de tu pasado inconsciente 

Presta atención al presente, a tu comportamiento, a tus reacciones, estados de ánimo, pensamientos, emociones, miedos y deseos tal y como surgen en el momento presente. ELLOS SON EL PASADO EN TI. Si  puedes estar lo suficientemente presente como para observarlos sin juzgarlos ni criticarlos ni analizarlos entonces estás afrontando el pasado y disolviéndolo con el poder de tu presencia. 

Prestar atención a la emoción no significa empezar a pensar en ella. Significar obeservarla, sentirla plenamente. Algunas son fáciles de identificar como la ira, el miedo, la pena. Otras pueden presentarse como una vaga sensación de incomodidad, pesadez, constricción a medio camino entre la emoción y la sensación física. No etiquetes, sólo pon conciencia en la sensación que te produce. 

La emoción es como una ola u onda momentánea que se extiende por la superficie de tu ser. Pero cuando no estás en tu cuerpo, puede quedarse alojada ahí y unirse a otras más antiguas alimentándose de tu energía e incluso produciendo enfermedades físicas. 

Dedica atención a la emoción y observa si tu mente se está aferrando a algún patrón de dolor (culpabilidad, resentimiento) para seguir alimentándola. Si eso es así, es que aún no has perdonado a ti, a otra persona o a una condición.

Perdonar es renunciar al dolor, soltar la pena, darse cuenta de que tu dolor no sirve a otro propósito que el de fortalecer un falso sentido de identidad. El falso yo creado por la mente o el ego necesita luchas y conflictos para sobrevivir. 

De el libro El Poder del Ahora. Eckhart Tolle