Secuencia de yoga para liberar emociones

Hay veces que es como si la vida te atrapase en un remolino contracorriente. Cuanto más luchas por seguir adelante más resistencia ofreces , menos avanzas y más te agotas.

Y ahí aparece el yoga, como una balsa de madera en la que apoyarnos y desde la que ver qué sucede, mientras suavemente nos conduce hacia la orilla libres ya de turbulencias.

Tu práctica de yoga te ayuda a familiarizarte con tus emociones y sensaciones internas a través del trabajo físico. Es el lugar propicio para explorar, mirar y darse cuenta. Mientras tu práctica física se ocupa de encender y alimentar el fuego interno que quema impurezas ,en tu mente se van creando espacios de calma cada vez más claros y serenos. Date permiso para sentarte y permitir que tus emociones en forma de miedo, rabia, celos, enfado fluyan libres al ritmo de la respiración. Sólo te tienes que dar permiso.

Especialmente en tiempos  de más agitación, tu práctica se convierte en el puente que te lleva del caos a la calma. Es un momento en el que no hay separación entre tú y yo, no hay objetivo o deseo, sólo una escucha intensa y una respuesta consciente.

La siguiente secuencia te ayudará a tomar conciencia de tus emociones y sentimientos de forma que no te veas arrastrado con ellas. Permanece muy atento y sobre todo, no juzgues ni valores lo que te encuentres…….

Empieza desde Balasana (embrión) . Sentado sobre los talones, flexiónate hacia adelante  sobre tus muslos, apoya la frente en el suelo (o manta) y extiende los brazos hacia adelante. Empieza con suavidad a llevar la atención hacia tu interior sintiendo el movimiento del abdomen sobre los muslos mientras cuentas hasta 20 inhalaciones profundas seguidas de 20 exhalaciones largas y prolongadas.

Balasana

Poco a poco, pasa el peso hacia las manos y a las rodillas y con lentitud lleva las caderas hacia arriba y hacia atrás para entrar en Adho Mukha (Perro boca abajo). Recorre tus brazos desde el empuje de las manos hacia los brazos manteniendo el espacio entre los hombros y las orejas. Flexiona ligeramente las rodillas y lleva tus caderas un poco más arriba alejándolas de las muñecas ayudando así a crear más espacio entre cada vértebra en tu columna  .  Inicia un pedaleo suave, balancea ligeramente las caderas permitiendo a tu postura respirar contigo. Mantén al menos 10 respiraciones.

Adho Mukha

Trae el pie derecho hacia adelante entre las manos . Mantén la rodilla de atrás elevada y la de delante encima del tobillo. Afianza el empuje del pie de atrás y del pie de delante sintiendo la seguridad que te proporciona una base estable. Desde aquí, tu tronco queda libre para elevarse y entrar en la variante de Virabhadrasana I Los brazos se alargan a los lados del cuerpo con las palmas de las manos mirando al frente. Muestra tu pecho, tu fuerza y tu determinación en esta postura. Mantén la mirada suave y permanece 5 respiraciones. Vuelve al perro boca abajo y repite con la pierna izquierda.

Lanza

 

Desde Adho Mukha, baja las rodillas al suelo y coloca tu cuerpo sobre el suelo.  Apoya los antebrazos de forma que los codos queden debajo de los hombros y las palmas de las manos hacia abajo sobre el suelo entrando así en la Esfinge . Dirige el pecho al frente en esta extensión suave de espalda. Permanece aquí 10 respiraciones.

Esfinge

Coloca las manos debajo de los hombros, lleva los codos hacia atrás y manteniendo los hombros lejos de las orejas y  Desde el empuje de las manos y llevando el pubis hacia el suelo, eleva el pecho entrando así entra en la Cobra . Mantén 5 respiraciones. Baja el pecho y vuelve a subir manteniendo otras 5 respiraciones. repite dos veces más.

Vuelve a Balasana (el embrión) y repite toda la secuencia una vez más.

Desde el perro boca abajo, baja las rodillas y siéntate sobre los talones. Coloca las manos detrás de ti y empieza a elevar el pecho hacia adelante y arriba y empieza a notar las sensaciones de exponer por completo tu pecho y tu garganta a nivel externo e interno. Mantén 10 respiraciones

Virasana reclinado

Permite así que las emociones y sentimientos empiecen a aflorar. Cuando abrimos el pecho nos mostramos dispuestos a abrir  corazas y permitir que todo fluya.

Ríndete a tu apertura tumbándote por completo sobre el suelo y extiende los brazos hacia atrás en esta variante de Virasana (héroe) reclinado.  Mantén entre 15 y 20 respiraciones

Virasana recostado

 

Túmbate por completo  boca arriba y deja caer los pies hacia los lados con las palmas de las manos hacia arriba. Cierra los ojos. Nota la parte superior de la espalda sobre el suelo y las sensaciones de la práctica en tu cuerpo. Dirige tu respiración a todos los espacios que has ido creando durante la secuencia y siente el espacio de calma y serenidad al que has accedido desde tu interior. Siente tu cuerpo y tu mente un poco más libre de las turbulencias de tus emociones y más cerca de tu espacio de calma.

Savasana